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Por La Gran Epoca / 2 de octubre de 2008
Un caso de cientos de miles, es la familia de Gao Rongrong que vive vigilada desde que la joven murió hace tres años torturada en prisión. CHINA — A mediados de agosto, la señora Zhang Sukun de 76 años, viajó de prisa desde Beijing para hacer trabajos de mantenimiento en su casa de la ciudad de Shenyang. Pero después de terminar los arreglos no pudo atravesar ni en tren ni en bus ninguno de los puntos de seguridad establecidos desde las Olimpiadas de Beijing.
Zhang Sukun se quedó atrapada en Shenyang y no pudo regresar a casa por ser la madre de Gao Rongrong, una practicante de Falun Gong asesinada en prisión hace tres años por el régimen comunista chino.

La practicante de Falun Gong, Gao Rongrong. (Foto familiar)
Durante las Olimpiadas de Beijing, todos los números de identidad de los practicantes de Falun Gong y el de los productores de hormigas1 de la provincia de Liaoning, fueron clasificados cuidadosamente en los sistemas de seguridad.
Por eso es común ver una escena que ocurre en cada estación de transportes en Shenyang. A la hora de comprar un boleto con destino a Beijing, el personal de ventas de pasajes grita: “productor de hormigas y parientes de practicantes de Falun Gong no obtendrán pasajes”. Incluso si uno ya tiene en la mano el boleto, al tomar el tren o el bus se debe mostrar su tarjeta de identidad para pasar el “punto de seguridad”. Antes de embarcar, el número de identidad es nuevamente verificado en los sistemas, de igual manera a cuando la gente pasa una tarjeta de crédito (o débito).
Si encuentran que alguno es practicante de Falun Gong, productor de hormigas, o pariente de ambos, el computador exhibirá la información y el personal de seguridad inmediatamente impedirá que aborde el transporte público.
La razón por la cual la señora Zhang Sukun no pudo regresar a Beijing es porque su hija, Gao Rongrong, quien murió hace tres años atrás estando detenida, practicaba Falun Gong.
Joven víctima de una brutal persecución
Desde la muerte de Gao Rongrong, provocada por las torturas propinadas por oficiales del PCCh el 16 de junio de 2005, los padres de Gao Rongrong y su hermana mayor han apelado en muchos departamentos públicos la detención ilegal y posterior muerte de Rongrong, pero no han obtenido ninguna respuesta, sólo juegan con ellos.

Alguna vez radiante y saludable, Gao Rongrong hospitalizada después de torturas que desfiguraron su rostro con picanas y golpes propinados por personal del campo de trabajo. (Foto familiar)
Casi con 80 años, el padre de Rongrong no pudo resistir la cruel situación y se enfermó. Como su esposa no pudo cuidar de él, se mudaron a la casa de su hija en Beijing, y pocas veces regresaban a Shenyang.
La policía local y las autoridades de la Oficina 610 (organismo de represión similar a la GESTAPO nazi) de Shenyang conocen a toda la familia y tienen registrados sus nombres e información relacionada a la familia de Rongrong en el sistema de vigilancia de la policía.
La cara de Gao Rongrong fue desfigurada por los golpes de la policía con bastones eléctricos mientras estuvo detenida en un campo de trabajo forzado desde 7 de mayo de 2004, sólo por sus firmes creencias en “Verdad, Benevolencia, Tolerancia”, pilaras fundamentales de Falun Gong. Su grave situación causó gran conmoción internacional en ese momento.
El 5 de octubre de 2004 familiares y amigos la ayudaron a escapar del hospital en el cual estaba siendo atendida bajo estricta vigilancia. En marzo del año siguiente fue localizada durante una búsqueda nacional, para prevenir que se escapara al extranjero y avergonzara al régimen; fue arrestada nuevamente. Murió en detención el 16 de junio de 2005 cuando tenía 37 años.
Todas las autoridades del campo de trabajos forzados Zhangshi en Shenyang; del campo de trabajos forzados Masanjia; los directivos del departamento legislativo de la provincia Liaoning; e incluyendo el Buró Administrativo Provincial de Campos de Trabajos Forzados, se excusaron con la familia de Rongrong diciendo: “No se preocupen, la ley castigará al asesino, no tienen que apelar más, vayan a casa y esperen; se debe a que los altos niveles de la administración no han terminado el caso aún”. Parece como si nadie quisiera tener que ver con Gao Rongrong.
Toda la familia de Gao Rongreng está bajo vigilancia, incluso la hija de su hermana mayor, que obtuvo una visa de estudiante desde Canadá, no pudo viajar porque está en la lista negra del Buró de Seguridad Pública del régimen chino.
1- Un millón de productores de hormigas que han estado demandando una compensación del gobierno por un fraude corporativo avalado por el estado, ahora son victimas también de una continua persecución en aras de silenciarlos.
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