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Por León Ferrer - La Gran Epoca / 17 de noviembre de 2008
Las noticias de la leche desaparecieron de los medios oficiales, y medios independientes denuncian que las autoridades esconden el número real de muertos La cifra de infantes chinos intoxicados a causa del consumo de leche adulterada con melamina se mantiene extrañamente congelada desde que el escándalo hiciera caer estrepitosamente la venta de productos lácteos dentro y fuera del país.

El número real de bebes fallecidos por insuficiencias renales es intencionalmente ocultado por las autoridades del régimen, según las cifras brindadas por el “South China Morning Post” y “Asia News”. Mientras que el Ministerio de Salud sostiene que el número oficial de fallecidos por intoxicación es de tres, las agencias denuncian un mínimo de unos nueve decesos a causa del agregado químico la leche.
Según aseguran los medios, casos de envenenamiento previos al gran escándalo de octubre fueron escondidos por las autoridades chinas para minimizar el impacto de los hechos. Ya en mayo del 2008, una niña de tres años habría fallecido por la ingesta de leche en polvo proveniente de la firma Sanlu.
Sin embargo, los casos de patologías renales serias en infantes chinos comenzaron a incrementarse hace ya dos años, por lo que la cifra real de intoxicaciones debería ser buscada muchos años atrás.
Mientras tanto, los tribunales chinos evitan aceptar las denuncias de los padres de niños intoxicados, y muchos médicos y abogados reconocen la presión del Partido Comunista para evitar la fuga de información o defender los casos de denuncia.
De igual modo, las noticias sobre el escándalo de la leche desaparecieron de los medios de información chinos, y la cifra de intoxicaciones se mantuvo sospechosamente paralizada en 53.000 casos desde octubre pasado.
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