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Por La Gran Epoca / 20 de noviembre de 2008
Más de 50.000 personas protestaron violentamente porque el PCCh canceló los trabajos de reconstrucción de las casas afectadas por el terremoto de Sichuan en el noreste de China. Más de 50.000 personas, agricultores en su mayoría, se manifestaron y atacaron una oficina del Partido Comunista Chino en la en la ciudad de Longnan, provincia de Gansu, al noreste de China, el martes pasado. Numerosos contingentes de policía armada se movilizaron hasta el lugar lanzando gas lacrimógeno contra los manifestantes. Según informes incompletos, alrededor de 100 personas han resultado heridas, decenas de ellas de gravedad, y seis o siete resultaron muertas. Un aviso de la televisión estatal, indicó que el día 23 se aplicará la ley marcial.

Los manifestantes incendiaron varios patrulleros policiales de Longnan en medio de las protestas. (La Gran Época)
El número de manifestantes varía en los distintos informes – los medios controlados por el gobierno informaron que había 2.000 manifestantes, mientras que otras fuentes procedentes de blogs en Internet estiman que la cifra es superior a 50.000.
Los disturbios se produjeron por la decisión del régimen de desplazar sus oficinas de la ciudad de Longnan a otra ciudad. Un blog informaba que el desplazamiento había provocado que se cancele la construcción de hogares para miles de familias afectadas por el terremoto de Sichuan.
El terremoto que tuvo lugar en mayo mató a 275 personas en Longnan, y destruyó muchas casas. Los medios controlados por el régimen informaron que 30 residentes se reunieron el lunes para protestar por las consecuencias del traslado de la oficina, pero el número de manifestantes aumentó rápidamente.

Decena de miles de personas se agolparon en la sede del régimen comunista chino en Longnan provincia de Gansu porque al desplazar unas oficinas quedarían interrumpidos los trabajaos de reconstrucción de las casas afectadas por el terremoto de Sichuan. (La Gran Época)

La gente observa a la policía armada desde un lateral de la calle. (La Gran Época)
El uso de la violencia es últimamente muy frecuente en las numerosas y airadas protestas que están teniendo lugar contra el Partido Comunista Chino.
En las últimas semanas, han tenido lugar numerosas protestas de taxistas descontentos por todo el país, especialmente en Chongqing. Los taxistas fueron provocados por que creen que existe colaboración entre el régimen y los propietarios de las flotas de taxis, para dejar que los taxistas soporten la caída de las tarifas y el aumento de los costes.
En junio, 30.000 personas provocaron disturbios frente a la oficina del Partido en la provincia de Guizhou, incendiando vehículos oficiales, después del asesinato de una niña de esa localidad. Se rumoreaba abiertamente que la muerte de la niña de 15 años, violada y asesinada, había sido encubierta por la policía y funcionarios del gobierno.
El Partido Comunista Chino ha utilizado habitualmente el argumento del crecimiento económico para distraer las preguntas sobre su situación de derechos humanos y su mandato con mano dura, pero la caída cada vez mas en picada de la economía china está poniendo a prueba los límites de la libertad de expresión del pueblo chino bajo el régimen comunista.
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