|
Por Gu Qinger - La Gran Época / 25 de noviembre de 2008
Luego de que las autoridades del régimen chino decidieran mudar una ciudad entera, 50.000 habitantes tomaron las calles para protestar y fueron violentamente reprimidos. Más de 50.000 mil personas salieron a las calles en la ciudad de Longnan al nordeste de la provincia de Gansu el 18 de noviembre, tenían como objetivo tomar las oficinas del Partido Comunista Chino en la ciudad, donde se manifestaron e incendiaron varios vehículos oficiales.
Un hombre es golpeado brutalmente por la policía antimotines. (Suministrado por usuarios de internet en China continental)
Buscando suprimir las protestas se reprimió violentamente a los ciudadanos de Longnan, quienes fueron golpeados severamente, incluso heridos de bala y hasta muertos en manos de la policía armada.
Después de las manifestaciones, la prensa china afirmaba que los hechos ocurridos fueron ocasionados por unos pocos “violadores de la ley” y ningún informe menciona las golpizas y muertes sufridas por los residentes a manos de la policía.
No obstante más y más fotografías son publicadas por usuarios de internet, exponiendo policías que golpean con bastones a gente desarmada.
Actualmente la ciudad está bajo ley marcial y las reuniones públicas fueron prohibidas. Las primeras informaciones decían que la gente se enfureció al enterarse de los planes del régimen local de mudar sus oficinas a otra provincia y así dejar sin efecto la reconstrucción de los hogares destruidos durante el terremoto de Sichuan.
Lo cierto es que ese rumor no abarcaba la totalidad del plan. Las autoridades comunistas planeaban, no solo mover su oficina, sino la ciudad entera a otra provincia. Esto provocó la furia inmediata en una ciudad de 550.000 habitantes como lo es Longnan.
Esta ciudad forma parte de una de las zonas mas golpeadas por el desastre dejado por el terremoto en la provincia de Sichuan y la reconstrucción aún no ha empezado. Esto ha conducido al régimen local a pensar que podría mudar la ciudad, pero el pueblo chino tiene una profunda experiencia en cómo terminan las relocalizaciones propugnadas por el régimen comunista; la gente en la calle y las autoridades en mansiones. Sin contar que en un país en recesión económica, mudar a 550.000 habitantes podría tener un efecto desastroso aun mayor.
Según el señor Dong, un residente de la ciudad, “El 20 de noviembre el alcalde dio un discurso público diciendo que este asunto (el de mover la ciudad) no había sido aprobado por el Departamento de Estado, entonces podría ser que no tuviera que moverse. La gente se calmó, pero las autoridades tendrán que dar una explicación sobre los sucesos. Mucha gente continúa todavía desaparecida y es posible que muchos protesten nuevamente si se levanta la ley marcial sin una explicación por parte de las autoridades”.
haga click aquí para abrir la galería de fotos
Artículo original en chino
|