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Por He Qinglian / el 8 de diciembre de 2008
Los beneficios económicos hacen que la relación sino-estadounidense sea aún más compleja que la de EEUU-Unión Soviética durante la guerra fría En los últimos dos meses muchos artículos fueron publicados en los periódicos respecto a las relaciones económicas entre China y Estados Unidos. Con disparidades en la posición, hay muchos argumentos. Sin embargo, cuándo se habla de la economía de China, medios y críticos chinos a menudo empiezan con algo como “la crisis financiera de Estados Unidos tiene como víctima a la economía china…”, como si la crisis financiera de Estados Unidos hubiera llevado a la economía china a un abismo deprimente.

Repercusiones en Hong Kong luego del anuncio del paquete de rescate de US$ 700 mil millones en EEUU, el 30 de septiembre. (MIKE CLARKE/AFP/Getty Images)
Debido a la falta de acceso a la libre información y a conocimientos profesionales, la gente en China está profundamente engañada por la propaganda controlada por el régimen. Al contrario del punto de vista de la gente en China, muchos observadores extranjeros han propuesto puntos de vista muy llamativos, inclusive introducir la idea de que la crisis financiera de EEUU es realmente el resultado de una “conspiración china”.
De hecho, estos dos puntos de vista han ignorado el hecho de que con una cooperación bilateral más cercana entre el comercio y la finanza, las dos economías están dependiendo estrechamente una de la otra. Esto no es porque las dos administraciones quieran mejorar vínculos o animar algún tipo de “conspiración”. Que una enorme cantidad de capital occidental haya ingresado gradualmente al país asiático, es a causa de la política económica de puerta abierta en la R.P. China de estas últimas tres décadas.
El empuje del crecimiento económico de China se ha roto hace mucho tiempo
La base económica de China es tan débil que hubo varias crisis potenciales en la economía real de China y en su economía ficticia. Como resultado, la troica del crecimiento económico de China—la importación y exportación, la demanda interna y la inversión, han mostrado signos siniestros durante los últimos dos años.
En el artículo que publiqué en marzo, “Los sueños olímpicos no pueden ocultar la depresión económica china”, indiqué que el 2008 sería el momento crítico donde la economía china caería de la prosperidad a la depresión. Sin embargo, la crisis financiera de EEUU llegó para ser el chivo expiatorio que el régimen chino ha utilizado para enmascarar sus graves problemas económicos estructurales y de políticas industriales. Este es el caso en los últimos años, especialmente con respecto a la crisis hipotecaria sub-prime de EEUU.
De hecho, en términos de tiempo, la crisis del mercado de bienes raíces y de valores de China precedieron a la crisis financiera de EEUU. El problema de China es que el régimen chino continúa transfiriendo la crisis de las empresas del estado y de las industrias financieras, al mercado bursátil. Ademas, los especuladores han por mucho tiempo manipulado el mercado de bienes raíces.
A comienzos de 2006, cerca del 60 por ciento de compradores de bienes raíces eran especuladores. Debido a los problemas de seguridad, las importaciones de bienes manufacturados en China han sido gradualmente prohibidos dentro de EEUU, la Unión Europea y Japón desde el 2005. Incluso si estos países no fueran afectados por la crisis financiera, ellos no continuarían importando ningún juguete, calzado o comestible 'Made in China'.
La industria financiera china no fue tan afectada por la crisis en EEUU y otros países, lo que ha realmente impactado a China es su grave declive de reservas en moneda extranjera.
Un billón de los 1,8 billones de dolares en reservas de divisas de China, ha sido utilizado para comprar obligaciones y bonos del estado norteamericano. Entre ellos, alrededor de 480 mil millones a 500 mil millones de dólares fueron invertidos en títulos de deuda estadounidense. No se sabe exactamente cuanto ha invertido China en bonos Fannie Mae y Freddie Mac, pero según Standard & Poor, la cifra rondaria los 340 mil millones. Desafortunadamente, el valor de estos bonos se redujo un 90 por ciento, pero el valor de los bonos del estado estadounidense, no ha sido afectado.
Dos preguntas muy comunes son: ¿Por qué el régimen chino compró tantos bonos estadounidenses? Ahora que EEUU ha padece la crisis financiera, ¿por qué el régimen aún prometió comprar más bonos estadounidenses?
La respuesta es tan simple como lo siguiente:
Como inversor, el régimen chino debió tener en consideración como reducir los riesgos. Cuando se trata de acuerdos con enormes cantidades de intercambios de reservas en moneda extranjera, cualquier gobierno debe saber claramente los riesgos que conlleva poner todos los huevos en una misma canasta. En los comienzos cuando las reservas chinas alcanzaron los 700 mil millones de dólares, para diversificar los riesgos, la autoridad competente china comenzó a contemplar la diversificación de sus reservas extranjeras, sin embargo esto falló. Como resultado, no tuvieron mas alternativa que poner la mayor parte de sus reservas en la “canasta estadounidense” como de costumbre.
¿Por qué pasó eso? La respuesta es muy sencilla. Otras canastas eran más frágiles que la canasta de EEUU. Uno de los criterios para medir el valor del riesgo en un país, es la proporción de deuda pública con respecto a su producto bruto interno (PBI). Actualmente, la proporción de la deuda pública estadounidense con respecto a su PBI es más del 70 por ciento, mientras que Japón podría alcanzar el 140 por ciento.
Los países de la Unión Europea son similares a EEUU. El Tratado de Maastricht establece que para que los países de la UE entren al sistema del euro, su deuda pública no debe exceder el 60 por ciento de su PBI, pero esta cláusula no ha sido impuesta estrictamente. Por ejemplo, la deuda pública de Italia supera el 90 por ciento de su PBI, y la situación para Alemania y Francia, quizás no sea necesariamente mejor que la estadounidense. Esta crisis financiera es la punta del iceberg para los países de la UE con economías ficticias, mostrando que los problemas de estos países son más graves que los de EEUU.
Desde la perspectiva de la economía real, los países de la unión aparentan ser inferiores a los EEUU. Aún durante el peor espacio de tiempo en septiembre de este año, el índice estadounidense mensual de precios al consumidor (CPI) permaneció invariable. La caída del costo de energía, emparejado con el retraso de su crecimiento económico, ha compensado rápidamente su efecto de inflación, y los ingresos medios de las familias norteamericanas son todavía más altos que sus gastos. Incluso estando todavía en la etapa de crisis financiera, la tasa del desempleo en EEUU sigue siendo mucho mas baja que la de los países europeos en épocas normales.
Basados en las consideraciones anteriores, China ha invertido la mayor parte de sus reservas de divisas en bonos del estado estadounidense. Durante las cuatro semanas antes del 20 de octubre, Estados Unidos había vendido cerca de 100 mil millones dólares de sus bonos todos de una vez, y se cree que China fue uno de los compradores.
El temor de que China manipule a Estados Unidos con fondos soberanos de riqueza
Desde el año pasado ha habido mucha discusión acerca de que el régimen chino posee demasiados fondos soberanos de riqueza. El 7 de febrero de 2008, la Comisión Económica Chino-Americana de Revisión de Seguridad mantuvo una audiencia para vigilar y redireccionar al régimen chino en los fondos de inversión.
Varios congresistas pidieron a la administración Bush examinar a los gobiernos extranjeros que realizan inversiones en empresas estadounidenses, mostrando su preocupación con respecto a que gobiernos extranjeros operen con estos tipos de fondos soberanos de riqueza. Les preocupa que las inversiones, además de tener consideraciones económicas, puedan tener un trasfondo político y estratégico que pueda afectar la seguridad nacional de EEUU. Incluso el comité de inversiones extranjeras fue acusado de ser “un perro guardián sin dientes” por anteponer los beneficios económicos a la seguridad nacional.
Esta discusión depende del punto de vista. Debido a diferentes consideraciones económicas, y con a inquietud de no conducir a una innecesaria preocupación al ya en declive mercado de valores, EEUU no alteró su posición. Si China quiere fulminar a EEUU, solo debe vender todos los bonos estadounidenses al mercado, y esto hará que la economía de EEUU se desplome.
Un periodista de la CNN preguntó el 23 de septiembre al líder chino Wen Jiabao: “China es el propietario más grande de bonos estadounidenses de corto plazo. Se estima que el valor de los bonos es cercano al billón de dólares. Esto hace que algunos estadounidenses entren en pánico. ¿Puede usted calmarlos y asegurar que China no tomará esta situación como una forma de arma?” El arma con alguna forma en la pregunta incluye la posibilidad de la venta de los bonos estadounidenses al mercado. El Premier Wen Jiabao dijo: “Nosotros también esperamos que EEUU pueda continuar desarrollándose, esto beneficiará a China. Por supuesto, estamos preocupados por la seguridad de los activos de EEUU poseídos por China. Sin embargo, nosotros creemos que EEUU es un país confiable… creo que en este momento la cooperación es lo primero y lo más importante”.
El párrafo anterior, incluyendo todos los diálogos sobre las relaciones económicas entre China y Estados Unidos, no figuran en los informes de los medios de comunicación chinos.
El discurso de Wen contiene palabras verdaderas de su corazón. Lo cierto es que la R.P. China no quiere vender muchos bonos estadounidenses al mercado. Es decir que la R.P. China no quiere suicidarse en este momento. Piensen en esto, si China vende muchos bonos estadounidenses al mercado, ¿quién puede tener tal fuerte poder financiero para comprarlos? Si hay una venta a gran escala pero ningún comprador, llevará a que el precio de venta se hunda dramáticamente.
Aunque el régimen chino esté ansioso de sustituir a Estados Unidos para llegar a ser el número uno del mundo, no es el momento correcto para realizar este acto suicida. Para evitar pérdidas en sus inversiones, la elección más sabia del régimen chino es la de continuar cooperando con Estados Unidos. Eso es lo que hizo esta vez. Desde mediados de octubre la moneda estadounidense ha estado aumentando dramáticamente y también lo ha hecho el valor de sus bonos. Mirándolo holísticamente, la inversión de China en deudas públicas de EEUU es una buena elección.
La relación económica entre EEUU y China se está estrechando y el enfoque de su intercambio económico -industrias textiles, de juguetes e indumentaria-, ha cambiado hacia la cooperación de inversiones en círculos financieros.
El "factor China" es añadido a la política de EEUU cada vez más. Para ambos países, esta nueva relación no es ni una relación hostil ni una asociación estratégica. Esta depende completamente de los beneficios económicos, lo cual es más complejo que las relaciones EEUU-Unión Soviética durante la guerra fría.
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