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Por Caroline Yates / el 5 de mayo de 2009
En conferencia de prensa con varios expertos e investigadores, confirmó la severidad de la persecución a Falun Gong LONDRES – El vicepresidente del Parlamento Europeo presentó una solicitud ante Naciones Unidas para que se investigue la actual persecución a Falun Gong en China en base al artículo 2 de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU.
Edward McMillan-Scott anunció esta solicitud durante el décimo aniversario de la “Apelación del 25 de abril”, la cual muchos expertos en China consideran que fue el comienzo de la persecución contra Falun Gong en China.
“Esto se refiere al actual genocidio de un grupo inocente”, dijo McMillan-Scott, miembro del Parlamento Europeo para Yorkshire y Humber, en una conferencia de prensa en Londres. McMillan-Scott ha estado investigando la persecución a la disciplina espiritual durante los últimos tres años.
Durante la conferencia de prensa describió cómo, luego de una visita de investigación a Beijing en 2006, todos sus contactos con Falun Gong fueron arrestados, encarcelados y, en algunos casos, torturados hasta el día de hoy. También explicó cómo una de las personas que entrevistó vio el cuerpo de su amigo practicante de Falun Gong que había muerto en detención. El cuerpo tenía agujeros donde habían estado ubicados los órganos.
En 1999, el partido comunista chino declaró su intención de erradicar al grupo espiritual Falun Gong en base a la directiva del entonces líder del régimen Jiang Zemin, quien dio las siguientes órdenes: “Destruyan su reputación, arruínenlos financieramente y aniquílenlos físicamente”.
Diversas evidencias
Ethan Gutmann, periodista de investigación sobre China, describió cómo la prensa de Occidente sacó sus conclusiones sobre la apelación del 25 de abril de 1999, y no informó sobre la persecución a Falun Gong.
Durante la conferencia de prensa junto a McMillan-Scott, Gutmann describió cómo, a medida que pasaban los años y el número de muertes de practicantes de Falun Gong confirmadas alcanzó las 3.000, la información sobre Falun Gong en los medios de comunicación iba disminuyendo.
Así fue que en 2006, cuando salieron a la luz las acusaciones sobre la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong vivos, muy pocos medios de comunicación difundieron el tema.
“La sustracción de órganos implica la extirpación quirúrgica de los órganos del prisionero, es decir, sus riñones, córneas, hígado, ocasionalmente el corazón y los pulmones. Generalmente esta operación se realiza mientras la persona está aún con vida”, explicó Gutmann.
En los últimos dos años, Gutmann ha estado entrevistando incesantemente a más de cien personas para su libro sobre el conflicto del régimen chino y Falun Gong. De esas 100 personas, 50 han estado encarceladas por su creencia en Falun Gong. Gutman describe que ocurrió algo curioso durante sus entrevistas, y es que un 30% de los practicantes de Falun Gong que habían estado encarcelados habían sido sometidos a exámenes médicos inexplicables y costosos, por ejemplo, revisación de sus córneas sin verificar la capacidad visual del cerebro.
“Un 15% [de los 50 entrevistados] había sido claramente evaluado para la extirpación, repetidas veces en muchos casos, mediante incontables exámenes de sangre y orina, entre otros”, dijo Gutmann, quien se sorprendió del hallazgo.
¿Cuántos practicantes de Falun Gong han sido asesinados por sus órganos? “Calculé un mínimo de 13.500. Aunque pueden llegar a ser 162.000”, dijo Gutmann.
El periodista remarcó que, ante la falta de datos, se basó en estimaciones conservadoras de fuentes en las que confía, por ejemplo, la Fundación Laogai, que ha estado investigando el número de prisioneros en China durante más de diez años.
Ante la pregunta sobre cómo puede ocurrir la sustracción de órganos, Gutmann respondió, “Es un negocio. Los trasplantes de órganos son muy lucrativos. En promedio representan U$S 50.000 por persona. Podrían llegar a los U$S 200.000 por practicante si los órganos se venden a varios extranjeros a la vez”.
Tom Treasure, profesor de cirugía cardiotorácica con gran experiencia en trasplantes, nunca dudó de los informes que leyó sobre la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong. “Esto es muy probable, no tengo ninguna duda”, dijo.
“Fueron los médicos alemanes los que, durante la década de 1930, desarrollaron sistemáticamente formas de exterminar grupos”. Luego describió cómo los médicos hacían sus investigaciones mediante un proceso de varias etapas, no muy diferente a cómo se realizan los trasplantes hoy en día, en el que un grupo encuentra el donante, otro grupo realiza los exámenes, etc. Este sistema facilita que cada persona en cada etapa pueda afirmar que desconoce lo que ocurre en el proceso total.
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